La repostería creativa está de moda y además se consume. Que el bolsillo se nos haya estrechado no significa que nosotros no podamos ensancharnos dándonos el gusto de comprar una pequeñita obra de arte para alojar en nuestro estómago. Así lo entiende la gente que cada vez demanda más calidad y algo diferente para poder sorprender.
Visualmente la repostería creativa puede parecer que únicamente ofrece un producto original y divertido, pero más allá de su apariencia artística se esmera además en ser delicioso, y esto sólo se consigue a base de materia prima de primerísima calidad y un meticuloso trabajo artesanal.
En Albacete la repostería creativa también se ha hecho su hueco. Cookinea es uno de sus máximos referentes. Abrió sus puertas hace apenas cuatro meses y desde entonces, sus dueñas, Estefanía Álvarez y Lola Calderón, no han parado de recibir encargos para todos los gustos y tamaños. Igual hacen la tarta y la mesa dulce de una comunión, de una boda, de un bautizo, de un evento o de un cumpleaños, que preparan un desayuno a la carta para servirlo a domicilio, o diseñan un dulce completamente personalizado como regalo por un motivo especial.
Estefanía y Lola se conocieron en la Escuela de Pastelería de Castilla-La Mancha (cuya sede está en Albacete) y decidieron embarcarse juntas en una actividad que comenzó on-line pero que ante la buena aceptación y el volumen de trabajo tuvo que buscar un lugar donde ubicarse. Y después de mucho buscar, por fin encontraron el local que podía ajustarse a sus necesidades.
Cookinea recibe al cliente en un acogedor espacio (decorado por ellas mismas) que hace las funciones de tienda y café, ya que hay un par de mesas para que la gente pueda degustar allí mismo los productos que conforman la oferta diaria y que incluye croissants, cupcakes y una irrestible oferta de pastelillos como sus medias lunas, los lazitos, las arabescas, los rapunzel (trenzas rellenas de crema), las milhojas de chocolate y crema…
Tras las cortinas está el obrador, donde pasan el mayor tiempo de su jornada, amasando, decorando, probando, experimentando, horneando…Porque lo que realmente ocupa sus horas es la preparación de los eventos, que suele llevarles prácticamente una semana de trabajo.
Inventos americanos «mancheguizados»
Su máxima es que cuando alguien dé un bocado a uno de sus productos inmediatamente les recuerde a los sabores de los dulces de las abuelas, en los que no se escatimaba calidad. Y esta máxima que apunta directamente al paladar es la que a base de experimentar con nuevas técnicas e ingredientes hace que todos los inventos americanos acaben mancheguizados después de pasar por las cabezas y manos de Lola y Estefanía.
Su creatividad de momento no parece tener límites y también se atreven con recetas de trampantojos, como sus cupcakes de atascaburras.
A quien le guste el pan, el buen pan, tiene visita obligada y elección complicada: Pan de aceitunas, de centeno, de espelta y pipas, de tomate, de chocolate y naranja, de fibra, de cebada y especias, de nueces, panes de la sierra y los casericos.Eso sí, todos hechos de forma artesanal con masa madre natural.
Para personas con ganas de aprender, ya sean particulares o profesionales, realizan talleres en su obrador donde puede verse todo el proceso. Pan artesano, modelados de tartas, pizzas para niños… son algunos de los que ya han realizado.
Y por si Cookinea tuviera pocas virtudes también tiene un pequeño surtido de alimentos ecológicos y aún guarda en la recámara otra razón más para atraer al público: Su vitrina «free gluten», ya que son distribuidoras oficiales en Albacete de estos productos.
Cookinea está en la Plaza Carretas, 5. Albacete