
«Las Higuericas Resort», de Raúl Moreno.
El fotógrafo albaceteño Raúl Moreno Mínguez ha ganado el primer premio del VII Concurso Fotográfico de Denuncia Ecológica José Manuel Pérez Pena, organizado por Ecologistas en Acción de Albacete.
La fotografía se titula «Las Higuericas Resort» y con ella, Moreno, pretende denunciar la construcción de una urbanización en un paraje protegido cercano a la pedanía de Agramón (Hellín) y recordar de manera visual el abandono y la dejadez que han demostrado en este tema tanto la empresas promotoras como las administraciones implicadas en la materia.
El concurso de Ecologistas en Acción nació con el doble objetivo de homenajear al fallecido ecologista José Manuel Pérez Pena y fomentar en los ciudadanos una actitud de denuncia activa ante las agresiones al medio ambiente en la provincia de Albacete.
Iniciativas como esta contribuyen a despertar y a reactivar la conciencia crítica de los ciudadanos, dándole a la sociedad la oportunidad de sacar a la luz asuntos que otros quisieran que cayeran en el olvido. Más allá del derecho al pataleo y del activismo del sofá, la ciudadanía puede pasar a la acción aunque sólo sea para demostrar a quienes hacen y deshacen que no nos hemos caído de un guindo y que además de oír voces y ver caras en el gotelé, de vez en cuando también vemos cosas que nos hacen pensar mal. Y nos hacemos preguntas sobre por qué de pronto en medio de un paraje más cerca de la nada que de la civilización asentada en suelo urbanizable florece una macro urbanización. Y no sólo éso, sino que además, contraviniendo la pura lógica de que las urbanizaciones se hacen para que sean habitadas, en este caso, como en otros muchos, se deja a medias y a correr.
Testimonio gráfico del urbanismo salvaje
Está claro que si queremos comprobar la eficiencia de la Administración a la hora de velar por el cumplimiento de la ley no tenemos más que dejar el coche mal aparcado y esperar un tiempo para comprobar cómo la infracción es detectada e inmediatamente sancionada. Ahora bien, si de lo que se trata es de hacer urbanizaciones fantasmas, destrozando un enclave en la sierra y encima luego dejarla abandonada, ahí entonces la cosa cambia. Ahí entonces nos metemos en palacio, donde todo va despacio. Y eso en el mejor de los casos porque en otros peores posiblemente nos faltará vida para ver el desenlace final.
Fotografías como la de Raúl Moreno deberían sacar los colores a quienes han permitido, consentido y autorizado esta atrocidad urbanística y hacernos reflexionar sobre la indefensión de la ciudadanía antes decisiones políticas que atentan contra el interés general y sobre la impunidad de quienes, de una u otra manera, han sido responsables de lo que es una ejemplo más de la incomprensible y cuestionable gestión de las administraciones con competencias en materia urbanística (autonómica y municipal).
Cuesta entender que disparates de este calibre pasen a formar parte de nuestro paisaje para recordarnos que en la tierra puede florecer el cemento siempre y cuando se elija bien la semilla que se planta y se riegue con algo que no sea agua.
Desde aquí damos la enhorabuena a Raúl Moreno por su trabajo y a Ecologistas en Acción de Albacete por su Concurso.