1.- Porque el cerdo nunca ha sido una especie en peligro de extinción, pero si la Feria de Albacete continuara podría llegar a serlo
2.- Porque una de dos: o eres de los que no te caben más sombreros de paja en tu casa o porque eres de los que estás desarrollando una fobia atroz hacia quienes los llevan puestos
3.- Porque encontrar un sitio para comer no puede ser una misión imposible que te lleve horas
4.- Porque cuando vayas al servicio en tu casa y no veas a nadie en el pasillo haciendo cola y con quien hablar te vas a sentir sola, muy sola
5.- Porque en condiciones normales y en plenas facultades tú nunca bebes esa pócima que se hace llamar mojito
6.- Porque aún no ha nacido el experto nutricionista que defienda que hay que comer ocho veces al día
7.- Porque empezabas a echar en falta un poco de cariño y que alguien te preguntara cómo estás y no cómo llevas la Feria
8.- Porque ya has descubierto que al igual que los niños no vienen de París, las hamburguesas Uranga tampoco vienen de los bosques de Munich
9.- Porque debes ejercitar de nuevo la capacidad de mantener conversaciones, si no profundas, al menos que vayan más allá de las horas que llevas en la Feria o de lo alta que está la música
10.- Y porque en Albacete llevamos 17 días de retraso con respecto a la rutina peninsular



Muy divertido, enhorabuena!
La Feria de Albacete da para mucho… por eso está declarada de interés internacional y mi cumpleaños no. Algo estoy haciendo mal…
Me gusta tu ironía, sobre todo llevas muchísima razón en esa «pócima» a la que llaman mojito…es de traca lo mal elaborados que están la mayoría de ellos!
jajaja, hay que dejar por escrito estas cosas, que tras terminar la feria se nos olvidan y recordamos solo bueno…claro que por eso sobrevivimos a la siguiente.