
Watermelon es una cosa grande y redonda; verde por fuera y roja por dentro. Para poder hincarle el diente hay que partirla en porciones con forma de media luna, misión tradicionalmente asumida por los padres o las madres y en la que han adquirido una destreza que no nos atrevemos a intentar superar por miedo a un humillante «trae, anda, que tú no sabes». Especialmente popular cuando aprieta el calor, cuando le das un mordisco el jugo se expande por toda tu boca, e incluso a veces por el cuello, y produce una agradable sensación de frescura. Si hubiera que sacarle algún defecto, quizá sería el mogollón de pepitas que amontona por centímetro cuadrado y que para algunas personas son tan inoportunas y cargantes como los guisantes en la ensaladilla, aunque hay que reconocer que visualmente aportan un punto de color a su ya de por sí sugerente estética.
Está claro que nos referimos a Watermelon Magazine, la revista chula de Albacete que echó a rodar hace apenas tres meses y a la que deseamos un largo recorrido por diversas razones, pero posiblemente la más importante es que nos hace reír, porque Watermelon tiene mucho de imaginación y de humor manchego y poco o nada de seriedad, y es ahí donde reside su virtud y su valor.
Sus creadoras
Las artífices de esta revista que presta especial atención al arte y el diseño son Rebeca López González e Isabel Martínez. O Isabel Martínez y Rebeca López González porque tanto monta monta tanto la una como la otra. Las dos hacen de todo para que el magacine pueda salir adelante: escriben, diseñan, maquetan, atienden las redes, inventan, promocionan… Y es tal la complicidad y la sintonía que han desarrollado entre ellas, que entre convertirse en una sola persona o hacer una obra conjunta de principio a fin eligieron lo segundo.
En Albacete fue donde sus caminos se encontraron. Rebeca, provenciana de pro y venciana al mismo tiempo, venía de Murcia de sacarse la titulación de Psicología. E Isabel, albaceteña ella, venía de Cuenca, donde estudiaba Bellas Artes. Sin embargo, notaban que algo les faltaba para ser aún más felices de lo que ya eran. Y fue entonces cuando se matricularon en la Escuela de Arte de Albacete, en Gráfica Publicitaria. Allí coincidieron y fueron fraguando una magnífica relación que fructificó en todo su esplendor cuando decidieron hacer el proyecto juntas.
Y lo que empezó siendo el proyecto para la Escuela de Arte, le dedicaron tanto empeño e ilusión que una vez superada la prueba pensaron que por qué no seguir dando de comer a la criatura, con lo hermosa que les había salido. Y así fue como decidieron seguir con la aventura que se ha convertido en su principal ocupación, ya que reconocen dedicarle prácticamente todas las horas en las que están despiertas, que no sabemos cuántas son, pero por el trabajo que supone sacar adelante cada número intuimos que muchas.
En estos tiempos en los que las publicaciones digitales proliferan como las setas en otoño, a Isabel y Rebeca hay que reconocerles la valentía de haber apostado por una revista en papel, porque a nadie se le escapa que el pasar por imprenta tiene su coste. Pero es que además, no han elegido un papel cualquiera, no… Watermelon se sirve en un papel de gramaje lo suficientemente potente para no arrugarse ni el bolso ni ante las adversidades. Y por lo pronto han conseguido que no sea una revista más de esas que hojeas, doblas y tiras. Watermelon apunta maneras para que además de ser leído se coleccione. Vamos, material de primera para los Diógenes del papel.
Explican que desde el primer momento tenían claro que la revista iba a ser en papel, y además con un formato cuadrado, por aquello de ahondar en la diferenciación. Les gusta que se pueda tocar y sobar y que aguante bien las idas y venidas de las manos por sus páginas. Pero aunque el producto final nos llegue tras un proceso de impresión, la revista tiene presencia en numerosos medios sociales (Facebook; Twitter, Instagram, YouTube…) y eso les permite no sólo tener un contacto directo con el público, sino conseguir la interacción necesaria para dar contenido a alguna de las secciones que demanda la participación de sus seguidores.
Sobra decir que ese flirteo que gastan con todas las redes que se menean se les da de maravilla y así están consiguiendo por ejemplo que la gente se fotografíe para poner de moda lo que a Rebeca e Isabel se les antoje, y que puede ser desde las gafas de tu abuela, beber cerveza con pajita o el sombrero low cost.
En cuanto a las secciones y contenidos, cada cual que valore y los defina si es que encuentra las palabras adecuadas. Para la Zebra son divergentes y con eso nos vale. Pero para quién aún no tenga el gusto de conocer Watermelon, a modo de pincelada diremos que en cada número nos presentan la obra de un artista que además les hace la portada y una postal colecionable. Hasta la fecha hemos tenido la oportunidad de acercarnos al trabajo de Ester Cano, Marcos Martínez y El Chack.
Además de ese guiño a las artes plásticas, fruto de sus investigaciones Watermelon es capaz además de soplarnos con quién vive Martín cada mes; rinde homenaje a personas Born in Albacete; comparte una lista de música; nos obsequia con un relato sin pepitas; nos recomienda una peli en el Cine de Eladio; contradice a la wikipedia con sus biografías inventadas…
Ligera y de fácil digestión, Watermelon ha tenido una gran aceptación. Tal es así que la primera tirada de 200 ejemplares se les quedó corta y ahora han ampliado hasta 500, ampliando además el número de puntos de venta. En la ciudad de Albacete puedes conseguir tu revista enLibrería Herso, Librería Circus, La Leche Militina, Librería Popular, Quelza, Zake Jeans y Bar-Librería La Luna. Y si no vives en Albacete, ni tienes intención de hacerlo, entonces puedes ponerte en contacto con ellas a través de watermelon.mgz@gmail.com.
Esperamos que dentro de unos meses Isabel y Rebeca nos cuenten cómo el proyecto evoluciona hacia un caso de éxito sin precedentes en la sabana albaceteña y cómo están gestionando la fama y el no poder casi andar por la calle sin que les pare la gente para preguntarles la hora. Hasta entonces les deseamos mucha suerte y que Dos les conserve el ingenio y la creatividad.
Pues no sabía que existía esta revista, y tiene muy buena pinta . A ver sí me hago con una. Y gracias por la información, zebra sabia.